Bustarviejo


(1944-1952)

El yacimiento arqueológico de “Los Barracones” se encuentra ubicado a 1500 metros al suroeste del  núcleo urbano, en la Dehesa Vieja.

Se pueden distinguir tres conjuntos de construcciones en razón de su funcionalidad:

- estructuras propias de reclusión y vigilancia,

- estructuras relacionadas con el trabajo y

- estructuras de habitación de los familiares.

El edificio principal, conocido como “Los Barracones”, es una estructura de planta rectangular con patio central. Se construyó con muros de mampostería y sillarejo cogidos con cemento y montados sobre un zócalo de piedra. El acceso principal se realiza a través de una puerta enmarcada por un arco carpanel en sillería.

Los reclusos se alojaban en tres habitaciones situadas en el tramo de la izquierda y del fondo. Además de los dormitorios, los barracones contaban con unas letrinas, cocina y economato. Las dependencias  destinadas a la vigilancia (cuartos para la policía armada) se encuentran situadas en la parte delantera del edificio.

Otras estructuras relacionadas con la vigilancia son cuatro garitas (tres de planta cuadrada y una circular) y la casa del teniente de la Policía Armada.

En cuanto a las estructuras relacionadas con el trabajo se distinguen, por un lado, las infraestructuras ferroviarias levantadas por los presos y, por otro lado, los elementos vinculados a las obras.

Dentro del primer grupo nos encontramos con dos túneles (de 395 y 248 metros), perforando los afloramientos rocosos, un terraplén levantado entre ambos túneles y un viaducto (de 26 metros de altura, con 11 arcos de 12 metros de luz).

Dentro de los elementos vinculados a las obras destacan los restos de labores de cantería, cuadras, polvorín, almacenes...

Al otro lado del camino se encuentran restos de labores de cantería y las estructuras de habitación de los familiares. Se han localizado 42 de estas construcciones, ocupando una superficie de unas cuatro hectáreas, aprovechando, algunas, el afloramiento rocoso.

Las cabañas estaban construidas con muros de mampostería, sin vanos, con techumbre de ramaje, y eran de un tamaño muy reducido, casi todas en torno a cuatro metros cuadrados.